El objetivo

El Proyecto Capitán Volante es un sueño que nace de los padres de niños con cáncer, representados por la Asociación AEetc, y la Unidad de Oncología Pediátrica del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.

 

 

De dónde

partimos

Aunque en los últimos años ha habido un incremento en la supervivencia al cáncer infantil, con hasta un 80% (según el tipo de tumor) en los países desarrollados, los pacientes que sobreviven pagan un precio, que son las secuelas físicas, cognitivas, emocionales y sociales

Hay evidencias científicas que demuestran que la práctica de ejercicio físico reduce los efectos secundarios del tratamiento oncológico, aumenta la sustancia blanca en el cerebro, reduce el riesgo de mortalidad en supervivientes de cáncer infantil y mejora la calidad de vida.

Más allá del deporte

Capitán Volante va más allá de un mero programa deportivo. Un proyecto de vida que tiene como objetivo que el niño y/o adolescente que sobrevive al cáncer con secuelas se forme como deportista, participe en competiciones y, quizá algún día, llegue, incluso, a competir en unos juegos paralímpicos.

Y de los beneficios físicos

 

De esta manera, su discapacidad, disfunción o desventaja inicial se convertirá en algo positivo porque su integración en los equipos paralímpicos será beneficiosa a nivel físico, cognitivo y emocional y, además, les ayudará a integrarse social y laboralmente. 

 

Espíritu en movimiento

La visión del Comité Paralímpico Internacional es: «permitir que los deportistas paralímpicos puedan alcanzar la excelencia deportiva e inspirar y emocionar al mundo». El lema del Comité Paralímpico es «espíritu en movimiento», y eso es lo que queremos para los niños de oncología, que vayan más allá de sus limitaciones, que emocionen al mundo con su afán de superación y que, ante las adversidades, no se detengan, sino que sigan creciendo. 

El deporte y la actividad física como eje

La visión del Proyecto Capitán Volante es ser la cantera de los equipos paralímpicos para que los niños con secuelas tras el tratamiento oncológico que lo deseen, puedan seguir creciendo a todos los niveles: físico, intelectual, emocional, social y laboral.

«Este proyecto es necesario por los beneficios que supone para la salud de los niños, por los cambios estructurales en numerosas áreas del cerebro, y por su incidencia en el área psico-emocional».

Los niños con cáncer necesitan tu ayuda

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